Sobre La Rebelión de las Masas.

enero 31, 2011

Cuando Ortega se pregunta quién sucederá a Europa en el mando del mundo, incluso duda de si alguien será capaz de llenar sus zapatos,  todos ya sabemos que el pulso cultural hace rato que lo ganó el gigante norteamericano, pero no por ofrecer una nueva construcción del estado o siquiera una nueva filosofía política, sino porque entendió esa masa mejor que nadie y supo usarla y persuadirla para que todo fuera parte de un solo concepto; el consumo. Nada existe fuera del consumo y esa es hoy en día la única regla y el único rey de la opinión pública.

Sin embargo me atrevo  a ser un poco optimista y creo que la sociedad está reestructurándose poco a poco en una sociedad red, en un sistema de nodos que difuminan el poder,  y que interconectan a la vez que distancian al individuo de la realidad, creo que la élite vuelve alzarse como gestora de cada nodo y como creadora de opinión pública. Ahora bien ya no hay una élite en singular como parece mencionar Ortega en casi todo el libro, hay miles, y cada una especializada en su propio nicho de saber.

En cuanto los nuevos formatos del conocimiento se instalen de pleno en la sociedad, y no como ahora que conviven aún con lo que era la sociedad de masas a lo EEUU, se impondrán nuevas formas de entender la realidad. Formas alejadas del discurso lineal, formas sociales que se configurarán por la asociación discursiva y no por la finalidad historicista. Volverán los grandes proyectos de los que hablaba Ortega, solo que ya no serán proyectos estatales sino proyectos asociativos.

No hay creación estatal si la mente de ciertos pueblos no es capaz de abandonar la estructura tradicional de una forma de convivencia e imaginar otra nunca sida. (Ortega, 1930). Creo que en esa capacidad de imaginar yace la clave para construir otro tipo de estado basado en una interconexión de opiniones públicas que funcionen tal como un sistema binario. Entiendo que la sociedad occidental estuvo perdida durante buena parte del siglo XX, conflictuada con la agonía de una idea de estado ilustrado que pretendía ser ciencia, como dice Ortega, pero el pesimismo existencialista debe despertar, debe asombrarse de lo que el impulso digital puede darle e intentar afrontar la nueva complejidad globalizada como una oportunidad para crear, por fin, una nueva idea de estado.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: